¿Qué hace un detector de IA?
Un detector de IA no «sabe» quién escribió un texto. Compara el estilo (qué palabras y combinaciones aparecen, cuánta variedad hay entre frases) con el de textos humanos y de IA conocidos, y calcula una puntuación. Por eso el resultado es una estimación, y en un aula de Bogotá, Madrid o Ciudad de México conviene leerla igual: dos personas pueden escribir con un estilo que el modelo lea como de máquina, y una IA bien editada puede pasar por humana.
Cómo leer el resultado
| Banda | Cómo interpretarla |
|---|---|
| Probablemente escrito por una persona | El texto se parece más a los textos humanos de la prueba. No es una garantía |
| Mixto o incierto | Hay señales de ambos tipos o el texto es corto o poco típico. Es la banda más prudente |
| Probablemente generado por IA | El texto se parece a los textos de IA de la prueba. Requiere contexto y no es una prueba |
Las frases marcadas son solo las que más se parecen a un texto de máquina y pesan menos que la estimación global.
Por qué los detectores se equivocan
Una redacción escolar breve, un informe muy formulaico o un texto en español escrito por alguien cuya lengua materna es otra pueden parecer «demasiado regulares». Y un texto de IA reescrito a mano suele esquivar el detector. Más en nuestra guía cómo funcionan los detectores de IA.
Buenas prácticas
- Úsalo como señal.
- Pega al menos 150 palabras si puedes.
- Si escribes con ayuda de IA, reescribe con tu voz y declara su uso cuando tu centro lo exija: cómo humanizar un texto de IA.
- Para buscar coincidencias con fuentes abiertas, usa el detector de plagio: es algo distinto de estimar el estilo.
Más detalle en la sección de límites y método.